Qué son los sesgos cognitivos y ayajos mentales, y como te manipulan

by Daniel Colombo

Los sesgos cognitivos son efectos psicológicos mediante los que se producen desviaciones inconscientes en el procesamiento mental. Esto conlleva cierta distorsión, o un juicio inexacto, o la toma de una decisión ilógica por malinterpretarla o anteponerla a una experiencia previa que ya hemos vivido, sin considerar que puede haber aparecido algún elemento nuevo a considerar.

Estos sesgos cognitivos son una forma muy frecuente de manipulación mental, y suceden casi sin que te des cuenta. Conocerlos es una herramienta fundamental para desarrollar el pensamiento crítico y dejar de funcionar en automático.

  • Atajos mentales

Relacionado con lo anterior existe lo que se llama heurística, un atajo mental que permite a los humanos hacer deducciones rápidas en milésimas de segundo para simplificar la resolución de problemas.

Estas inferencias muchas veces conllevan un grado alto de inexactitud, ya que no van profundamente en el proceso de pensamiento y razonamiento, sino que se elige el camino más sencillo y fácil para el cerebro.

Hay atajos/heurísticas de representatividad (“Este niño juega mucho con animales, seguro será veterinario cuando sea grande”); de accesibilidad, cuando se generaliza sobre un aspecto ponderando la estadística de un pequeño grupo de conocidos o del circuito en el que te mueves (“Toda la gente está pasando un mal momento económico; de cada diez de mi entorno, siete están así”); correlación ilusoria (“Desde que abrió el bar de la esquina menos gente desayuna en la casa”); de disponibilidad (“¿De qué crisis me hablan si todos los restaurantes están llenos?”); de anclaje y ajuste, cuando tomas como punto de partida una información que luego ajustas para llegar a la conclusión final (“Si Juan sacó un 10 en su examen de mitad de año, seguro aprobará la materia al final de curso”); y de simulación, que refleja la tendencia de estimar probabilidades de algo basado en la facilidad en que puedes imaginarlo. Es el conocido “si tal cosa se hubiese dado diferente…” (“Tuve cinco ocasiones de convertir un gol; si no se me hubiese cruzado el rival, por lo menos hubiese metido tres”).s

  • Efecto halo

Uno de los sesgos cognitivos más frecuentes es el efecto halo, a través del que las personas hacen una generalización errónea tomando en cuenta apenas una característica o cualidad de algo o alguien. En síntesis, se hace un juicio previo e inmediatamente esto generaliza las demás características. Un ejemplo: (al conocer por primera vez al hijo de unos conocidos) “Toda la familia de Pedro ha sido siempre muy trabajadores; seguro que este muchacho también lo es”.

También sucede cuando tienes una experiencia previa recortada por nuestras creencias, y, al aparecer el nuevo estímulo, lo asocias de inmediato con aquella primitiva, y la aplicas sin más al presente. Ejemplo: “Voy a tener una cita con esta persona, pero me recuerda mucho a mi anterior relación. Seguro que tiene una personalidad de psicópata como el/la otro/a”.

  • Otros sesgos cognitivos que manipulan sin darte cuenta

El efecto de arrastre: “Este es el color de la temporada que elige mayor cantidad de personas”, y te vuelcas a comprarlo sólo porque así lo expresan o lo ves en una revista. Se llama efecto Bandwagon, y se produce porque crees o haces algo sólo porque otros lo hacen.

Efecto Dunning-Kruger: Cuando alguien por cierto motivo exacerba sus pocas luces para sentirse superior (más inteligente, más capaz). O al revés, alguien con condiciones notables en algún aspecto que subestima su capacidad.

Efecto de encuadre:  Cualquier información da lugar a diferentes conclusiones según como se la presenta. Esto se utiliza mucho en los medios de comunicación, la política y el poder en general, para influir a su favor en la opinión pública.Es el caso típico cuando presentan una estadística comparándola con el mismo período del año anterior siempre que den bien los números, para dar la sensación de estar mejor.

Efecto maldición del conocimiento: Parece haber cierta dificultad de personas sobresalientes a ubicarse en el lugar frente a aquellos que saben menos de esa materia. A cada persona, una vez que adquiere un conocimiento, le resulta muy difícil imaginarse cómo era su vida antes de conocer aquello.

Efecto reactancia: Otro sesgo típico es invalidar lo que recomienda un experto, sobre todo cuando se te ha presionado en alguna forma para que aceptes o veas un punto de vista que -en tu perspectiva- podría ser una amenaza o, simplemente, algo incómodo de aceptar. Por ejemplo, cuando haces objeciones a un consultor experimentado, sin siquiera preguntarte si eso puede ser verdad para ti, y lo ubicas directamente en el casillero de “esto no va conmigo”.

Efecto prejuicio en retrospectiva:

Se da cuando ocurre algo fuera de lo deseable, y se apela al “¡Sabía que iba a terminar así”, modificando incluso tu opinión previa al respecto! La evidencia del momento parece una obviedad, por eso tienes la sensación de haber predicho eso mucho antes de que ocurra.

Efecto ancla: La primera información que recibes tiene toda tu atención; por eso es que se le llama ancla, a partir de la que estructuras todo lo demás. Por ejemplo, cuando haces una compra importante y logras un descuento: generalmente te llama mucho la atención haberlo conquistado. Sin embargo, es altamente probable que para el vendedor era algo normal que tenía previsto dentro de su estrategia de negociación. Pero para ti, el sesgo cognitivo te lo muestra como hago que TÚ has conseguido.

  • 5 formas de estar más atentos

Para evitar ser manipulados por los sesgos cognitivos, puedes practicar:

  1. Evitar tomar decisiones precipitadas
  2. Darte tiempo de análisis
  3. Recabar toda la información posible
  4. Contrastar con varias opiniones y visiones diferentes sobre el mismo tema para hacer una mejor conclusión de tu parte
  5. Observar tu comportamiento primitivo y la secuencia de pensamiento inmediato (atajo mental) que utilizas frecuentemente, y colocarte en posición de observar más críticamente cada situación relevante.

Deja un comentario