Desconexión digital

“El 1 de enero de 2017 entro en vigor la ley que enuncia el derecho del trabajador a la desconexión digital con su empresa una vez finalizada la jornada laboral”.



Así enuncia uno de los diarios más populares de España, siguiendo la línea del nuevo dictamen ya regulado en Francia en el año 2016.

¿Y ahora? ¿Para qué usaremos nuestro tiempo libre? ¿y las redes sociales? ¿Empiezo una nueva actividad?

Estas pueden ser una de las muchas preguntas que podemos hacernos si dejamos de chequear nuestro teléfono cada minuto, navegando en las redes y comenzamos a escuchar nuestras conversaciones internas (con nosotros mismos). Probablemente llegaríamos a tener una, dos o quizás hasta tres horas netas más para nuestro tiempo libre, para estar con nuestra familia, amigos o simplemente para DESCONECTAR. Dejando de pensar en nuestras responsabilidades laborales y poder sumergirnos en nuestro propio pensamiento.

¿Cuál es nuestro horario de trabajo? ¿Estamos disponibles las 24hs?

Muchos cargos tienen un alto grado de responsabilidad, o un trabajo que no permite dejar de atender cuestiones luego del horario laboral, pero entones ¿Cuál es nuestro horario de trabajo? ¿Estamos disponibles las 24hs?
Muchos deben pensar: “¡Así conseguiremos un ascenso!”.

El trabajo está regulado legalmente por un horario en particular, nuestro contrato de trabajo tiene un horario estipulado también.

Y me vuelvo a preguntar, ¿entonces? ¿para qué sirve?
Muchas personas dirán “es que siempre hay cuestiones pendientes”, “siempre surge algún problema”, “tengo muchas responsabilidades a mi cargo como para desconectarme”, “tengo que estar siempre disponible”. Les diría que les haría muy bien revisar nuestra plataforma y hacer el curso de Gestión del Tiempo, en donde se enseña a priorizar, a organizarse y a saber diferenciar lo urgente de lo importante; pero entendemos que no tendrán tiempo para dedicar a capacitarse a ustedes mismos. En fin. La desconexión en estos artículos tiene que ver con poder aprovechar los tiempos con nuestra familia. 
Los invitamos a pasar uno o dos días en algún lugar en el cual no tengan señal o internet para desarrollar todas esas otras actividades que hacían antes de contar con un teléfono móvil en sus manos y que luego escriban lo que vivieron. Estamos seguros de que los resultados serán positivos.

El mundo de hoy, 100% globalizado, nos da la gran ventaja de trabajar a distancia, de trabajar con personas que residen en otros países. Ahora nuestro equipo de trabajo es internacional sin necesidad de estar todos bajo un mismo techo, ¡y está buenísimo! nos abre muchísimas puertas, pero también tiene sus complicaciones.

No es lo mismo trabajar con alguien de Australia, con 12hs de diferencia, que trabajar con alguien de Chile. Por tanto no sería extraño estar recibiendo emails o algún llamado a las 9 u 11 de la noche.
Mi pregunta es ¿y qué hacemos? ¿respondemos? ¿es tan urgente como para cortar la cena con mi familia/amigos?


La realidad es que no hay respuestas correctas en cuanto a estas cuestiones, solo la percepción y realidad que cada uno tiene en base a su experiencia y su contexto. Solo nos gustaría remarcar la importancia de repreguntarse cuestiones de la vida cotidiana, que dejemos de hacer las cosas por el simple hecho de que siempre las hicimos así (porque hace 10 años la tecnología no inundaba el mundo laboral como hoy y estuvimos dispuestos a cambiar por eso) y que siempre podemos cambiar, modificar, detalles de nuestro día a día para que nuestra calidad de vida sea aún mejor.

“El 1 de enero de 2017 entro en vigor la ley que enuncia el derecho del trabajador a la desconexión digital con su empresa una vez finalizada la jornada laboral”. ¿Realmente necesitamos de una legislación, una fuerza externa, para que podamos disponer de nuestras horas de todos los días? ¿O somos nosotros los que no sabemos cómo hacerlo? ¿Por qué no empezar a plantearnos legislaciones internas que modifiquen nuestro comportamiento? ¿Realmente queremos un cambio?

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