¿Cómo trabajar la confianza en la oficina?

La base de toda relación es la confianza; sin embargo, la cultura de inmediatez que atravesamos hoy en día, las redes sociales y la típica frase de: “me clavaste el visto”, traen consigo signos de desconfianza inevitables que día a día desquebrajan nuestros círculos.

Ya por el año 2013 en el sitio web La Vanguardia, podíamos leer que Whatsapp era la causa de miles de rupturas en el mundo. Tras un estudio recopilado por CNN Chile, se observó que las funciones del doble check y la última conexión, eran las que impulsaban los sentimientos de celos e incredulidad.

¿Fue Whatsapp realmente lo que provocó rupturas de pareja? ¿O será que la falta de confianza, las conversaciones que no se tuvieron, los reclamos poco efectivos y la necesidad de que todo se resuelva “¡ya!”, quedaron en evidencia tras la aparición de las redes sociales? Entérate a continuación.

¿Qué es la confianza?

Cuando hablamos de la Confianza desde el enfoque Ontológico, podemos hacerlo de dos maneras que se complementan entre sí: Como una interpretación (Juicio) que depende de nuestro observador (Como observamos la realidad según quien estamos siedo), y como “Algo que se siente” y atraviesa irracionalmente nuestro ser. Concluyendo así que no siempre dependemos de hechos concretos para confiar.

Si observamos la confianza como una creencia o una manera de ver las cosas, se sabe que de un momento a otro se puede generar un cambio de confianza a desconfianza, como también ir en el camino inverso.

Confianza en la oficina
La confianza, no confianza o desconfianza puede mejorar nuestro ambiente de trabajo o perjudicarlo. No es lo mismo entablar relaciones dentro de una oficina desde un lugar u otro, los resultados no serán los mismos. Por eso te invitamos a que distingas cómo estas vinculándote con tu jefes/as o empleados/as, con la empresa, con tus clientes. Si el vínculo que estas teniendo te abre o te cierra posibilidades



¿Qué pasa cuando hay desconfianza en tus relaciones?

Para empezar a visualizar esta pregunta, te propongo ver la confianza como el estado de ánimo sobre el cual tus relaciones fluyen día a día; como el escenario donde ocurren situaciones de diferente matiz de acuerdo al nivel de confianza que brindas.

Cuando la desconfianza se instala en una relación de cualquier tipo, este contexto va a teñir toda situación de interacción; creándonos conversaciones internas de trasfondo, como:

  • “No puedes confiar, te está mintiendo.”
  • “Seguro que me dice esto para luego pedirme algo.”
  • “Ya me mintió antes, seguro ahora también lo hace.”
  • “Me han engañado tantas veces que ya aprendí que no debo confiar más.”

Cuando sentimos desconfianza, surgen conversaciones internas.

Pregúntate: si tienes ese tipo de conversaciones internas, ¿qué tipo de relación estás construyendo desde ellas? ¿Qué mundo emocional queda disponible para una persona que vive desde la confianza?

Volver a confiar es posible

Si tomaste la decisión de cambiar esta situación, tengo algo que decirte: ¡Es posible!

Encuentra aquí 5 pasos para que puedas cambiar tus conversaciones internas y comiences un nuevo viaje hacia la confianza.

Paso 1: ¿Qué desconfías?

Primero, debes tener en claro con quién quieres cambiar tu relación y qué te hace sentir desconfianza. Podría ocurrir que tengas en mente algunas generalizaciones, como: “todos los hombres/mujeres son iguales” pero, ¿qué es realmente lo que te genera recelo detrás de esa creencia?

Elige aquellos con quienes quieras trabajar tu confianza y para cada uno, haz una lista de los motivos por los cuáles desconfías. Esto te dejará claro cuáles son los puntos por los que puedes empezar a trabajar, derribando creencias y juicios.

Haz una lista de los hechos que afectan tu confianza.

Paso 2: Fundamenta

¿Cómo fundamentas lo que dices? Si por ejemplo, desconfías de un amigo porque “siempre llega tarde a las reuniones” define cuándo es “siempre” y qué veces pasó. Pregúntate si te dolió o disgustó esa acción y qué era tan importante para ti en esas situaciones, que causó que la acción de tu amigo te lastimara y generara como consecuencia desconfianza.

De todas aquellas cosas que enumeraste en tu lista, observa si los hechos realmente acompañan fundamentando tu desconfianza o si, tal vez, sólo queda en el orden del sentir.

Paso 3: Abre posibilidades

¿Qué quieres hacer a partir de ahora? Comenzaste a explorar y profundizar sobre tus relaciones y los fundamentos por los cuales desconfías, pero, ¿qué más quieres que pase?

Preguntártelo es fundamental, pues al lograr claridad puedes elegir si seguir o no trabajando esa relación. Negarnos a retomar confianza es posible y válido; no podemos forzarnos a confiar cuando ya no queremos hacer nada al respecto.

Si decides que SI quieres seguir, entonces ¿Qué conversación ha quedado pendiente tener y qué quieres pedir a cada una de esas personas para que puedas confiar en ellas otra vez? Si no sabes aún la respuesta, define para ti qué es confiar y qué debe ocurrir en tus relaciones para retomar este sentir.

Paso 4: Coordina nuevas acciones

¡Manos a la obra! ¿Ya definiste que quieres confiar y qué necesitas que pase?, ¿qué quieres pedir y qué es lo que quieres ofrecer a cambio? Ahora, llegó el momento de hacerlo efectivo.

¡Trabaja la confianza con nuevas acciones!

Cuando coordines acciones es importante -especialmente al inicio- que prestes atención a tus pensamientos. A veces, esas conversaciones que tuviste durante años vuelven por hábito; presta atención a ellas y establece otras acciones, teniendo en cuenta lo que necesitas para que haya confianza. Atrévete a pedir y ábrete a escuchar lo que necesita de ti la otra persona.

Paso 5: Genera confianza

La confianza es algo recíproco. No se trata únicamente de que tú confíes, sino también de que la otra persona lo haga. Quizá puedas decir: “¡hey, pero si no hice nada para que el otro desconfíe de mí!”, y puede que sea cierto; sin embargo eso no quita que la persona igualmente desconfíe.

4 comentarios en “¿Cómo trabajar la confianza en la oficina?”

Deja un comentario