¿Cómo impacta la economía creativa en la generación de empleo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires?

 En los últimos años, el sector conocido como economía creativa se convirtió en uno de los sectores productivos con mayor crecimiento a nivel mundial y Argentina no es la excepción. El desarrollo de este sector es sumamente importante gracias al doble impacto que genera (económico y social). Sobre este tema se puede escribir mucho y de lo más variado, pero como la temática de este sitio tiene que ver con el empleo, me gustaría desarrollar como impactan las industrias de este sector en la generación de empleo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 Antes de contestar la pregunta central del artículo, me gustaría explicar ¿de qué hablamos cuando hablamos de economía creativa o economía naranja?. El término “economía creativa” fue introducido por John Hawkins en 2001, cuando publicó “The Creative Economy: How People Make Money from Ideas”. En la introducción del libro, el autor define a la “economía creativa” como: “la transacción de productos creativos, esa transacción puede generar dos valores, uno intangible, como es el valor de la propiedad intelectual y el otro tangible como puede ser el valor de una plataforma física (en caso de que exista)”.

La economía creativa, integra tanto a las industrias creativas como a las industrias culturales.

Estas últimas, fueron bastante denigradas por los economistas clásicos durante los siglos XVIII y XIX. Tanto Adam Smith como David Ricardo, concluían que la cultura no era un sector productivo el cual pudiera contribuir de manera significativa a la riqueza de una nación, ya que éstas pertenecían al ámbito del ocio. Esto se debía, a la dificultad que existía (y existe) en poder medir el valor agregado real de dichos bienes. Si bien hoy en día todavía no podemos medir el valor agregado real, gracias al Big Data podemos obtener un aproximado.

 Como todo se entiende mejor con ejemplos, usemos dos ejemplos del día a día. ¿Quién no conoce el Cirque du Soleil? Este espectáculo cultural, factura 850 millones de dólares anuales, emplea a más de 4.000 personas y en 2015 fue comprado por el Grupo inversor TPG en 1.400 millones de dólares. Otro ejemplo válido es el de Facebook, una de las tres compañías más grandes del mundo y que puede ser catalogada como una industria creativa. La creación de Mark Zukkerberg, obtuvo en 2017 un ingreso de más de 40.000 millones de dólares.

 Para tomar real dimensión de lo que estoy hablando, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en 2012, difundió que el sector de las economías creativas, generó en todo el mundo, un total de 547.000 millones de dólares y lo que es aún más importante, 29,5 millones de empleos de calidad.

 Para terminar con esta introducción, me gustaría volver al segundo párrafo, en donde te conté que a la economía creativa también se la conoce como economía naranja. Esto, se debe a que el decidió modificar el término “economía creativa” por “economía naranja”, para darle una mayor identidad al término y así ayudar a que se instale en el ámbito público, sobre todo el Latinoamérica. ¿Por qué naranja? Se eligió el color naranja, porque es el color asociado mundialmente con la creatividad.

 Retomemos el hilo principal del artículo, ¿cómo impacta el desarrollo de la economía creativa en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires? Lo primero que se debe mencionar es que, en el 2016, casi el 10% de los puestos de trabajo registrados en la Ciudad pertenecían a la economía creativa. El empleo en estas industrias, registró más puestos de trabajo que actividades como la construcción, el transporte y las actividades financieras.

Puestos de trabajo registrados en la Ciudad de Buenos Aires por rama de actividad. Año 2016

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Hacienda del GCBA y Observatorio de Industrias Creativas de la Ciudad de Buenos Aires

 En la Ciudad de Buenos Aires, los puestos de trabajo registrados por las industrias culturales y creativas, crecieron entre los años 2003 y 2016 a una tasa anual promedio de 4,66%.  Esto significa que creció a una tasa anual promedio mayor de la que crecieron los puestos de trabajo registrados en el sector productor de bienes (3,73%) y en el sector productor de servicios (4,27%). Esto está alineado con los cambios que se están dando en el ámbito laboral a nivel mundial, en donde las habilidades relacionadas con la creatividad humana están entre las más valoradas por los empleadores a la hora de contratar a sus empleados.

 Dentro de las economías creativas, las actividades que más puestos de trabajo registran en la Ciudad son los Servicios de consultores en informática y suministros de programas de informática (17%), las actividades de informática (12%), la fabricación de prendas de vestir, inclusive de cuero (11,4%) y los servicios de telecomunicaciones (10,4%).

 Otro detalle importante, es que la remuneración promedio de los trabajadores registrados en las actividades de la economía creativa en la Ciudad de Buenos Aires, creció un 540% entre el 2010 y el 2017. Esa tasa de crecimiento es mayor a la experimentada por la remuneración promedio de los trabajadores registrados del total de la economía (517%). Siempre hablando en el marco de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 Como mostré de manera muy simplificada en este artículo, la economía creativa cumple un rol sumamente importante en lo que respecta a la generación de empleo en la Ciudad de Buenos Aires. Mirando a futuro, resulta sumamente importante que desde el Estado, se siga apostando por el desarrollo de este sector, como se viene haciendo desde hace varios años.

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